El cerebro recibe millones de datos por segundo, el problema es que tan sólo es capaz de procesar una pequeña parte.
Ahi es donde surge el gran problema, que a veces nos comportamos de un modo que si pudiésemos analizarlo en detalle, nos parecería increíble.
Me gustaría que te imaginases por un segundo, que tú vida dentro de 2 minutos dejaría de existir tal y como la vives ahora mismo. No quiero ser trágico, ni pensar cosas negativas, tan sólo es un juego… DENTRO DE 2 MINUTOS!!! ese cuerpo con el que llevas tanto tiempo identificado, dejaría de tener la energía que necesita para poder comunicarse con lo que te rodea. Tú seguirás siendo el mismo, seguirás sintiendo, pensando, viendo, pero estarás en otro lugar muy distinto al que estás ahora.
¿Qué te gustaría haber hecho antes de irte? ¿les dijiste a tus seres queridos lo que sentías de verdad?
Probablemente, hay una infinidad de cosas que nos quedan por hacer. Todo el tiempo que dedicaste a tu trabajo, tantas horas pensando en cómo ganar más dinero, angustiado por la falta de recursos, por que las cosas no iban como tu querías. La cantidad de veces que estuviste sentado frente a un televisor, las veces que te enfadaste con tu compañero… ¿valió de verdad la pena? ¿conseguiste algo con ese enfado?
A veces pensamos que la Ira, es una herramienta de castigo, algo con lo que hacemos daño a los demás. Privar a alguien de nuestro saludo, dedicarle nuestra agresividad, retirarle la palabra, amenazarlo… ¿a quién hace daño eso realmente?. El daño es exactamente el mismo para ti que para el otro, tú piensas que a ti no te pasa nada, por que eres tu el que toma la decisión de hacerlo, pero tu te privas de lo mismo que le niegas al otro. Así es como hemos aprendido desde pequeños, así es como están escritas las reglas de relación con los demás, pero ¿vale la pena ese patrón de comportamiento?…
Si alguien te provoca un daño consciente o inconscientemente, nos sentiríamos unos idiotas el no tener algún tipo de reacción, por que imaginamos, que el otro pensaría que somos tontos y eso le da via libre para fastidiarnos todo lo que le apetezca… pero a veces, tomamos esa decisión mucho antes de saber si eso pasaría o no.
Ahora, ya no estás vivo, en el mundo que estás ahora, ya no tienes hambre, ya no tienes sueño, ya no necesitas trabajar, ni preocuparte por nada, ya ni siquiera eres el responsable de nadie, ni de tus hijos, ni de tu mujer, ni de tus empleados, eres simple energía.
Tu madre ahora está sufriendo tu ausencia, pese a que llevas 5 años sin apenas hablar con ella. Os enfadasteis, por que un día se puso a gritarte sin parar, parecía que estaba loca y tu autosuficiencia, te hizo pensar que tú no necesitas de nadie, que si alguien te grita injustamente, lo que se merece es la total indiferencia… Ahora ya no puedes hablar más con ella, ya no le vas a poder decir nunca más, que en el fondo, no estabas tan enfadado como parecía, que no le dabas tanta importancia. Lo fuiste dejando poco a poco, sabiendo que en el fondo era una tontería, pero dijiste que ya llegaría el momento de hacer las paces, pero los años pasaron y ahora ya no puedes decírselo… ¿valió la pena? te gustaría decirle que no se preocupe, que estás bien, que no le guardas rencor, pero YA NO PUEDES, YA NO ESTÁS AQUÍ.
Ya no sirve para nada haber estado ganando un montón de dinero durante un montón de años, el dinero ya no te vale en ese sitio donde estás ahora. Ya no te sirve de nada todas las horas que le quitaste a tu familia, por que todo aquel tiempo que invertiste en llegar a ser alguien, no vale para nada. Ahora tan solo tienes recuerdos, experiencias, vivencias.
¿que recuerdos prefieres ahora? ¿el haber llegado a ser el jefe de tu empresa o todas aquellas cenas compartidas con tu familia?
Los momentos, según la forma de vivirlos que llamamos tiempo, son energía y se vive según la intensidad de amor que hay en esa energía.
¿donde había más amor? Con tu familia, con tus amigos, con tu perro o trabajando 12 horas al día. ¿crees que lo hacías por tu familia? ¿que si tu no lo hicieras les faltaría qué comer?
Eso, son excusas, es una forma de justificar nuestro apego a lo material. Nunca entendiste que no te iba a faltar nunca que comer, que tan sólo estabas representando un papel es una gran obra, que llamamos VIDA.
Lo único realmente importante es haber disfrutado y vivido todo lo que te rodeaba. Tú mente nunca entendió que un minuto con tu hija pequeña, vale más que una vida entera. Quizás pensabas, que eso lo podías hacer en cualquier momento, que era tan fácil conseguir ese minuto con tu hija, que era mejor dedicar tu tiempo a cosas más importantes, que no podían esperar y que cuando hubieses conseguido todo eso, ya le dedicarías el tiempo a tu hija, a tu mujer, a tu hermano, a tu madre… pero eso nunca llegó, siempre hubo cosas que hacer y ellos esperaron hasta el punto que ya no puedes vivirlo.
Ahora estás en otro mundo, viviendo de recuerdos, tu mujer, está hoy en casa, llorando, se acostó y te resulta raro ver tu espacio en la cama vacío. Aún está tu reloj en la mesilla, por que hoy te levantaste tan apurado para ir al trabajo que ni tiempo te dio a cogerlo, le dijiste un adiós fugaz a tu mujer, sin saber que era la última despedida. Tus cosas están allí, pero tu no estás ya nunca más. Te duele en el alma, ver que los demás están sufriendo por ti, por que tu te sientes bien, acabas de entender todo, acabas de descubrir un mundo nuevo, donde no hay límites. Te gustaría tan solo decirles que estás bien, que les quieres, pero tuviste toda una vida para hacerlo.
Si hoy fuese por la mañana otra vez, te gustaría, sentarte un minuto en el borde de la cama, deslizar las manos por el cabello de tu mujer, sentir con la llema de los dedos su cara caliente. Subir la sábana hasta su cuello y besarla con tranquilidad. apretarle su mano y decirle en bajito que la quieres, para no despertarla.
Nunca entendiste que la energía no se transmite con palabras y que recibimos toda la energía que nos llega, independientenmente de si estamos dormidos o no. Tu mujer recibía cada pensamiento de amor, desde el otro lado de la cama, desde el trabajo y ahora desde donde tú estás, también lo recibe. Es por eso que ahora llora más que nunca, por que le está llegando todo el amor junto.
Tu abuela, hace 5 años que tiene alzheimer, ya no se entera, por eso ni la visitas, por que total, ¿para que? si ni te conoce. El cuerpo de tu abuela, está apagado, pero ella sigue ahí, recibiendo toda la energía. ¿vas a negarle el amor por que no puede agradecértelo?… simplemente dedicandole tu energía, tu atención, ya llega para transmitirle el amor, no hacen falta las palabras, la miradas, todo es energía. Ahora, ahi donde estás ahora, puedes comunicarte con ella, por que sabes que le puedes hablar con ella, aunque probablemente hubieses preferido, poder estar al lado de su cama y simplemente dedicarle tu amor.
Hoy en un instante, pasó por tu mente, tu vidad entera, todo lo que hiciste y dejaste de hacer en tú vida. Toda la gente que ayudaste y toda a la que le negaste tu atención, hoy entendiste como funciona la vida, mucho más allá de nuestro entendimiento. Donde todo ocurre por algo, aunque tu te negabas a creer en todo aquello que no podías explicar.
Ahora sabes, que lo único importante en el mundo, era el amor. Que ser feliz, era aprender a amar. Ahora entiendes que amar no es ser débil, no es ser cursi, no es ser vulnerable, amar es vivir. Amar es la comunión con todo lo que te rodea, con los pájaros que pasan fugazmente por encima de tu ventana. El árbol agitado por el viento frente a tu casa. El sentir la presencia de todas las personas que esta vida ha puesto en tu camino, para enseñarte algo en concreto, para compartir tu camino. Ahora entiendes que habías venido a este mundo, a experimentar, a vivir, a disfrutar el gran don de la vida, el gran regalo… pero vas a necesitar otra vida más para poder experimentar todos estos dones, por que la que tenías ya se terminó.
Ahora sabes que tus pensamientos eran aquello que daba color a tu vida, que todo aquello que pensabas, era atraído a tu mundo. Ahora entiendes por que la vida te fue tan dura, por que tu siempre sentiste, que la vida era muy dura. Ahora entendiste por que tantas dificultades económicas, tu siempre pensaste que la abundancia era cosa para afortunados. Entendiste las enfermedades, siempre tuviste miedo de no tener salud para trabajar. Ahora sabes que todo lo que has vivido, es producto de tus pensamientos y estás deseoso de empezar una nueva vida para poder aprender todo lo que sabes ahora…
Pero debes saber, que esto ya te pasó en cientos de vidas anteriores, que el gran juego de este mundo, es nacer y olvidarse de todo. El juego consiste en recordar con pequeños mensajes, con señales muy sutiles y uno poco a poco, por la espiritualidad que lleva dentro, va recordando, poco a poco, hasta que un día DESPIERTA!!, ganas en este juego, cuando despiertas antes de que la vida se acabe. A partir de ahí, la misión es VIVIR PRESENTE, saber que tú formas parte del todo y que todo está formado por ti. El viento eres tú, naces con el Sol…
¿sabes qué es lo mejor de todo?
Que tú estás vivo, tu tiempo aún no se ha acabado, sigues teniendo familia, amigos, seres queridos. El sol nace cada mañana y la luna sale cada noche. El viento acaricia tu cuerpo y la lluvia moja tu pelo. Tu agenda está llena de teléfonos y tú trabajo es para vivir y no tu vida para trabajar. Hoy podrás ver pasar a quien quieras y tan sólo con tu energía, enviarle tu amor. Podrás acariciar el pelo de tu hija y de tu mujer. Podrás decirle a tu marido que lo amas, a tu madre podrás perdonarla y a tu hermano podrás darle una palmadita en la espalda, feliz por el simple hecho de poder tocarlo con tus manos, de poder sonreírle, de poder hablarle.
Hoy una simple nube, te hará recordar, que todo existe por algo, que todo forma parte de nosotros, que todo es energía, que nosotros somos energía y todo esta hecho de la misma energía. Somos como una gran botella de agua, que llena miles de millones de vasitos, todos somos lo mismo pero con distintas formas.
Hoy sabes, que cada cosa que ves, eres tú. Hoy sabes que puedes amar a los demás. Que amándote a ti mismo, amas a los demás. Hoy sabes que lo que piensas, es directamente atraído a tu vida. NO en el instante que tú quieras, sino más bien en el instante que lo necesitas.
Hoy es tú día, todo lo que sabes, lo sabes VIVO. Tienes dos opciones, ignorarlo todo y seguir viviendo ajeno a todo o VIVIR ESTE INSTANTE COMO SI FUESE EL ÚLTIMO DE TU VIDA.
Garael.