En los momentos bajos
12 Mayo, 2008 por garael
Una de las peculiaridades que tiene la vida de los humanos, es que siempre hay altibajos. Nuestro intelecto no entiende, o no quiere creer que la vida pueda ser siempre feliz. Forma ya parte de nuestra educación el que hay momentos buenos y momentos malos. Cuando todo va especialmente bien, nos nace la duda y el miedo de que puede llegar un día en el que todo vaya mal. Siempre se puede argumentar con el famoso “todo lo que sube baja” para cuando estás arriba o el ” no hay mal que cien años dure” cuando estás abajo. No conozco el refrán de cuando todo es normal, pero supongo que será algo como “al final va a ser o para bien o para mal…”
Bien, creo que todos sabemos comportarnos en los momentos buenos, o al menos tenemos la libertad de hacer lo que nos de la gana. Pero ¿qué pasa en los momentos bajos? ¿qué hay que hacer?
Quizás me escucheis un poco bajo, por que os hablo desde una posición muy baja, estoy rozando el suelo y aquí, tan abajo, he aprendido algunas cosas. Quizás necesitaba aprender algunas lecciones por lo que me he venido aquí, a este lugar, donde normalmente solo existe el miedo al fracaso, el temor a no poder subsistir, el sentimiento de la mala suerte y otros muchos más.
“cada maestrillo tiene su librillo” por lo que supongo que cada uno superará las crisis a su manera, pero he aprendido algo, normalmente un momento de crisis, es un momento de aprender. Normalmente nuestra mente se pone en funcionamiento, tratando de analizar todas las posibilidades y normalmente el resultado siempre es más negativo de lo que es en realidad. Nos entra el miedo, dejamos de dormir bien por las noches, un nudo en el estómago nos quita las ganas de comer, dejamos de ser agradables con la gente, mostramos cara de pensativo continuamente, no tenemos ganas de divertirnos, ni de hablar con nadie, tan sólo nos apetece pensar en nuestro gran problema y en lo desgraciados que somos… y eso es como la bola de nieve, que cada vez se va haciendo más grande.
Desde aquí abajo, me he dado cuenta de lo afortunados que somos, de los miedos que tenemos arraigados en nuestro adn que nos dificulta disfrutar cada día. Pienso en que he ido incorporando a mi cabeza desde el momento que nací, por que cuando era un bebé no me preocupaba lo que tenía. Cuando hacía un castillo en la arena un domingo por la mañana,no tenía miedo a que viniese una ola y lo derrumbara, ni siquiera me daba pena dejarlo cuando me iba para casa. Sin embargo, en la vida he estado creando castillos, que parece que son mi propia vida, los protejo con uñas y dientes y si veo una mosca acercarse empiezo a temblar.
Aquí veo que todo eso es irreal. Creo que debemos tener fe, confianza en la vida, en los guías si creemos en ellos, en Dios o en aquello que creas, pero sobre todo debes confiar en ti mismo. Para mi una de las bases de todas las cosas es la fuerza del pensamiento. Por lo que si crees que todo irá bien, tan sólo debes esperar y disfrutar del momento. Y si fuese a ir mal, para que preocuparse…
Los grandes empresarios, cuando se hacen multimillonarios, les encanta decir que ellos empezaron desde abajo, lavando platos o cosas así, por que eso parece que le da valor al asunto. Pero me gustaría saber que pensaban cuando estaban lavando los platos. Si realmente estaban tan tranquilos. Yo ahora pienso que si estamos convencidos de que somos afortunados por naturaleza y que sabemos que llegaremos allá a donde querramos llegar, hay que confiar en el proceso, hay que saber que pasamos por muchas etapas en las que aprendemos cosas. Y para mí lo más bonito es no tener prisa por llegar, disfrutar del camino, estés en el puntó que estés, sea agradable o no, vivir el momento, por que al final todo es cosa de la perspectiva con lo que lo veas, por que siempre puede haber situaciones peores. En una situación negativa, tu puedes elegir el modo de vivirla, angustiado o tranquilo. Yo hoy elijo vivir las crisis, tranquilo, por que el angustiarme no hará que pase, al revés, creo que el hecho de tener miedo, hará que atraiga una situación peor. Por que estaré creandola con mi mente, irán apareciendo situaciones que hagan que no pueda salir de la crisis. Pero si estoy tranquilo, alegre, optimista, como si no pasase nada, mi pensamiento estará creando una situación mejor, que hará que realmente llegue. Las crisis son en la mayoría de los casos estados mentales, mucho más allá de la auténtica realidad.
Hoy elijo saludar a la mañana, saludar al sol. Maravillarme con los pájaros que pasan fugazmente por la ventana. Saludar a los que se cruzan en el camino, contemplar como se acercan y como se van alejando. Disfrutar del día por que hoy he podido vivir un dia más y elijo vivirlo feliz, por que nada de lo que pueda pasar en esta vida va a ser peor que el no llegar a mañana. Mis ojos están abiertos y mis manos pueden escribir. Tengo una silla en la que poder estar sentado, una cama donde dormir y comida para mañana. Estoy rodeado de gente que me quiere y tengo gente a la que poder querer. Mi piel siente el calor del mediodía y el frío de la noche, hoy estoy vivo y doy gracias por ello. Para valorar este gran regalo de la vida, decido compensarlo, agrandeciéndolo y disfrutándolo y no llenando mi mente de miedos.
Hoy la vida me hace un regalo y se lo agradezco, de la misma manera, que un niño recibe un caramelo. Disfruta de él y lo agradece. No se enfada por que no le den más, ni tiene miedo por si no vuelve a aparecer esta persona para darle otro caramelo.
La vida nos hace un regalo cada día y de nosotros depende disfrutarlo o no.
Yo elijo, vivir el presente, el momento y no pensar en que pasará mañana, sin miedos….
D.O.G.
No dejo de leerte cada dia, aunque no siempre te contesto.
Hay veces en las que me siento identificado con algo de lo que escribes, y hoy mas que nunca.
Te parecera increible, pero cada dia que pasa veo la vida como ese “teatro de la guerra”, donde hay que luchar dia a dia, cumpliendo esos papeles (como dijiste en anteriores comentarios) que se nos imponen o que elegimos voluntariamente.
Tambien te sigo cual maestro en esa forma de ver las cosas con optimismo, y pensando que siempre habra alguien en peor situacion.
A menudo nos quejamos sin pensar que deberiamos dar gracias por disfrutar cada dia que pasa y ser libres.
Y soy de los que prefiere pensar que : NO HAY MAL QUE CIEN AÑOS DURE.
Despues de esos momentos que nosotros creemos malos, vendran otros mejores.
Bueno no voy a enrrollarme mas y dejo la inspiracion para otro dia
Saludos de corazon
Un amigo
Wybot