publicado en el foro del blog
Hoy hablando con un amigo, me di cuenta de algunas cosas. Muchos empezamos nuestro camino, queriendo ser “uno con el universo”, pues leímos muchas cosas acerca de eso, de personas que se iluminaron, ascendieron y demás. Yo por lo menos, leí cosas, para iluminarse, debes ser uno con todo, cuando veas un pájaro volar, sentirás que eres tú el que va volando, cuando veas salir el sol, sentirás que eres tú también el que sale. Relataban que para conseguirlo, debías aumentar tu frencuencia vibratoria. Hubo momentos en lo que podría decir que me sentí así, pero la verdad que no lo entendía muy bien.
Desde hace tiempo, pienso que amar es cuando aceptas algo tal cual es, sin la intención de cambiarlo. Si amas a una persona, la amas tal cual es, sin tener el deseo de cambiar esto o aquello por que a ti no te gusta. Eso a mi modo de ver las cosas es manipular, por lo que no lo veo amor. Para mi el amor es como ver una puesta de sol. La admiras, la disfrutas pero no intentas cambiar nada, no le pides al solo que brille más o menos para que sea de tu gusto, lo admiras tal cual es.
Ahora entiendo que ser uno con el universo, es primero ser uno con todo lo que te rodea. Ser uno con tu familia. Aceptarlos, comprenderlos, perdonar si algún comportamiento suyo te ofendió, entender que su forma de reaccionar se debe a algo en su interior, que también están experimentando aprendizajes y salir de la mente en la que nos lo tomamos como algo personal que hacen para hacernos daño. Aceptarlos tal cual son y ser uno con ellos.
Ser uno con todo lo que te rodea, con los árboles que hay cerca de tu casa, observarlos, sentirlos, verlos como auténticos seres vivos con conocimiento, habitando esta vida igual que tu, en la misma frecuencia, aunque con un nivel distinto de entendimiento. Ser uno con los pájaros que pasan cerca de ti, sentirlos como que están hechos de tu misma energía, que en realidad sois como vasitos de agua llenados de una botella. Somos la misma energía volcada en recipientes distintos.
Siento que al ser uno con tu entorno, con lo que te rodea, aceptándolo, comprendiéndolo, perdonándolo, te conviertes en uno con el universo. Tus pensamientos y emociones suben de nivel, son pensamientos en el lenguaje del universo, por lo cual vibras en la misma frecuencia que todo el universo y así, te conviertes en uno con todo. Por que todo tu ser convive en armonía con todo y eso a través de todos nuestros centros de entendimiento, se traduce a nuestra realidad, pudiendo entender esto en forma de experiencia real.
Me gusta intentar comprender las cosas, no era consciente de por que soy feliz, aun teniendo mucho menos que antes y a parte antes, teniendo más, no era feliz, no disfrutaba de la vida. Quería saber por que estoy contento por el simple hecho de estar vivo y respirar y hoy entiendo por que estoy en paz con todo lo que me rodea.
Me siento en armonía con mi familia, con mis seres queridos, con la naturaleza que me rodea, con el sol, con la luna, con el planeta, con todo aquello que no puedo ver y que sinembargo se que está ahí. No tuve este sentimiento de paz hasta que empecé a sentirme a gusto con el total de las facetas de mi vida. No quiere decir esto que todo vaya bien, que no haya problemas, tan solo quiero decir que los acepto, los respeto, no pretendo cambiarlos y los veo como que son así por algún motivo, no quiero aplazar mi felicidad hasta que las cosas cambien. Quiero ser feliz ahora, con lo que tengo y de la forma que vivo ahora, por lo que es ahí cuando se produce la magia. Todo empieza a ser como deseas que sea, empiezas a sentirte uno con todo.
Visto desde el punto de vista racional, valorando posesiones, logros, poder, reputación, posición social y utilizando el pensamiento global, de que somos el producto de nuestras pertenencias…. pues debo decir que no reúno los requisitos para ser “una persona reconocida”, pues quizás he tenido todo eso y ahora ya no.
Visto desde el punto de vista de tener todo lo que uno necesita para vivir y ser feliz, SI, creo que tengo mucho más de lo que me hace falta y me siento en armonia con todo.
Si ahora sabiendo lo que se, dejara de sentir lo que siento. Volvería a empezar el proceso. Vería a mi alrededor para ver con quien vivo, con quien comparto mi vida. Empezaría el proceso de aceptación, de comprensión, de respeto y los amaría tal y como son. Pensaría que tengo todo lo que necesito para vivir y que no necesito imitar la vida de nadie ni tener lo que nos dicen que hay que tener. Simplemente pensaría que tengo todo lo que necesito, a través de ese pensamiento, generaría una emoción en mi, que finalmente se materializaría en la realidad. Observaría la naturaleza y pensaría de qué se alimentan a parte del agua y la luz. Pensaría que hay una energía universal que los nutre y pensaría que es la misma energía que me nutre a mi, por lo cual, estamos hechos de la misma energía, simplemente que en distintos “envases”. Pensaría que en realidad nuestra esencia es la misma, por lo cual, somos uno, este pensamiento generaría una emoción y esa sería mi realidad.
Observaría aquello en lo que trabajo, a lo que me dedico, y lo vería como que es lo que tengo en este preciso instante, por lo que lo aceptaría tal y como es, sin sentirme mal por no tener algo mejor o más grande. Quizás pensaría en la forma de tener algo que me guste más o me genere más beneficios, pero no me sentiría desgraciado por lo que tengo, me sentiría bien, pleno. Este pensamiento, generaría una emoción y se haría real.
Observaria todo detenidamente y le diría: Gracias! por ser todo así, perfecto. Gracias por todo lo que tento, gracias por todo lo que recibo, gracias por permitirme ser consciente de lo afortunado que soy.
Estos pensamientos racionales, generarían en mi, una emoción, que haría que mi vida se convierta en eso que estoy pensando y sintiendo, es decir, todo está perfecto…..
Lo siguiente que sentiría, es reirme sin motivo aparente. Es estallar de emoción al encontrarme a un ser querido. Poder pasarse un largo tiempo observando la naturaleza. Quedarse maravillado viendo un atardecer, o el cielo estrellado. Ver a cada ser vivo, como una parte de ti, aunque sea el bicho más pequeño. Ver todas las cosas como seres vivos compartiendo esta vida contigo. Vería todo como que es PERFECTO!!! y ya no me preocuparía nada más que disfrutar de esta vida increíble.