Me pregunto qué estaría pensando el día que nací. En qué pensaba en aquellos primeros meses de vida que ahora ya no recuerdo. Qué fueron aquellas cosas que me fueron empujando a cambiar. Aquello que dejó heridas en mi corazón y ahora me hace ser de la forma que soy.
Hoy inaguro esta sección, en la que probableme animado por las cosas que he leído acerca de la Gestalt, me propongo hablar en primera persona. Eso quiere decir que en el primer párrafo, cuando estaba poniendo “me pregunto en qué estaríamos pensando… qué nos fue empujando…” lo modificaré por la primera persona, para empezar a demostrarme que me responsabilizo de mis pensamientos, me responsabilizo de mis actos, asumiendo que soy el producto de mis pensamientos. Intentaré probar este estilo de escritura con fines terapeuticos.
En pocos dias, la Gestalt ha conseguido hacerme pensar mucho y deseo incorporar al menos unas cuantas cosas de la Gestalt a mi patron de comportamiento. Supongo que irán aumentando en función la vaya conociendo, pues espero poder formarme pronto en este modelo de psicoterapia/forma de vida.
Me gusta el ” vivir en el ahora tratando de darnos cuenta cómo lo hacemos”.
Quizás este conocimiento aparece en el momento ideal, cuando se ofrece la posibilidad de ir dejando viejos paradigmas tan largo tiempo adoptados.
Ya no me debo a los demás, ya no soy el pilar de un grupo de personas, ya no tengo la máscara del patriarca. Ahora deseo ser el hijo, el hermano pequeño, el compañero. Eso me lleva a vivir en el ahora. Acogerme a las palabras de Fritz Perls :
Yo soy yo, Tú eres Tú
Tú haces lo Tuyo, Yo hago lo Mío
Yo no vine a este mundo para vivir
De acuerdo a tus expectativas
Tú no viniste a este mundo para vivir
De acuerdo con mis expectativas
Yo hago mi vida, Tú haces la tuya
Si coincidimos, será maravilloso
Si no, no hay nada que hacer.
Yo me pregunto cómo es que hoy calan en mi tanto estas palabras, cuando probablemente ya haya pasados por ellas en alguna otra ocasión. Seguramente, sea cuestión del momento, del ahora, quizás esté preparado para iniciar un nueva etapa, para curar viejas heridas, para adoptar nuevos paradigmas.
Es aquí cuando entiendo que yo soy yo. Yo soy el que soy. Yo soy uno con el que todo lo es. Entiendo aún más que nada de lo que los demás puedan pensar, importa. No hay nada que deba reprimir, controlar, medir, calcular, pues aquello que salga de mi, bien estará. La imagen que cualquiera pueda tener de mi, es una proyección de el mismo, correspondiente a su original realidad, no a la mia. Por lo que es una pérdida de tiempo dejar de hacer algo o auto restringirse por aquello en lo que nada podemos hacer. Es demasiado egocéntrico pensar que mis acciones pueden afectar a la forma de ver la realidad de otros.
Quizás ya tengo aquí mismo la posibilidad de cerrar una puerta, tantos años abierta en mi interior. Yo soy yo, tu eres tú, yo hago lo mío, tu haces lo tuyo. Si coincidimos de puta madre, sino coincidimos, también está de puta madre. Todo es perfecto.